Yoga

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SEXTAS JORNADAS DE YOGA

La experiencia de la paz interior en San Javier

Durante cuatro días, el maestro Anant Singh nos enseñó a unificar nuestro cuerpo, mente, espíritu y emociones. "El Yoga es un sistema que busca la transformación y lo descubre a Dios a través de la experiencia", explicó.

La consigna de las Jornadas de Yoga que se realizaron en San Javier era lograr la conexión con uno mismo, experimentar el silencio y lograr la paz interior. Para lograr esta experiencia se realizaron distintos talleres: Introducción al Yoga, Meditación, Pranayama (respiración), Mantras, Kundalini Yoga, Mandalas y Cocina Vegetariana.

El maestro Anant Singh habló de la importancia del silencio. Para llegar al Dharma (lo que uno es, nuestra verdadera naturaleza) necesitamos del silencio. “Cuando uno entra a su Dharma está tranquilo, se siente mejor, porque simplemente es uno mismo.  El ser uno mismo nos conecta con nuestra paz interior. Te vas acercando al Dharma  cuando sos consciente de la respiración, cuando estás en tu silencio, cuando no querés someter a nadie, cuando no querés subestimar a nadie”, enseñó el maestro.

En estas Jornadas, el maestro Anant hizo hincapié en la palabra Transformación. La transformación no significa cambiar. Todas las prácticas que se realizaron en esos cuatro días apuntaban a esta búsqueda. “Las  personas que asisten a estos encuentros consciente o inconscientemente están buscando algo diferente, buscan una transformación.  Cuando la persona hace un trabajo de transformación, se dá cuenta que puede ser feliz amándose y amando y puede ser infeliz esperando que alguien la ame”, dijo el maestro en su conferencia.

El yoga es un sistema de autorrealización, es unión, cuerpo, mente, espíritu y emoción. Es un sistema que busca la transformación, busca la conciencia en Dios. El yoga no es dogmático, no es una religión, lo descubre a Dios a través de una experiencia. Para ir hacia esta experiencia practicamos Yoga mantra. Todos los mantras van hacia la divinidad. El OM es  el sonido del Universo, cuando repetimos el OM sentimos la expansión del universo, esa expansión en Dios.

En esta unificación de cuerpo, mente, espíritu, la alimentación juega un papel muy importante. En el Taller de Cocina Vegetariana además de aprender a cocinar alimentos más sanos y nutritivos, estudiamos la clasificación de los alimentos y cómo estos se relacionan con la energía.

Siguiendo con la consigna de experimentar el silencio y lograr la paz interior, invitamos a los participantes al juego lúdico de colorear mandalas. El mandala sirve para volver la conciencia a la unidad. Las imágenes, el color, el diseño geométrico generan estímulos en nuestro hemisferio cerebral derecho, activando las endorfinas que nos dan una sensación de bienestar, además el centro del mándala hace que pongamos atención a nuestro propio centro.

Otra práctica que realizamos muy importante es el Kundalini Yoga. El kundalini Yoga tiene que ver con la elevación de la energía hacia los centros más altos. El maestro explicó que el yoga se vale de la energía kundalini para establecerse en sí mismo. Cuando no desarrolla esa energía, se vale de la energía del otro y a eso le llamamos equivocadamente amor. “Cuando la persona no tiene sus energías armonizadas, tiene muchos problemas emocionales, angustia, miedo. Se encierra en su estado mental, convenciéndose que no lo quieren, que no tiene nada, y empieza a ir en contra de si mismo”, enseñó el maestro. El sonido de la Tambura y de los cuencos, la repetición del mantra WAHE GURU son prácticas que se realizaron en estas Jornadas para la elevación y armonización  de la energía.

Al término de las Jornadas, el maestro Anant Singh concluyó que el Yoga no es control mental, tampoco es metafísica, la diferencia es muy grande, no busca reprogramar la mente, sino la evolución mental. “Podríamos decir que el Yoga es una medicina preventiva porque te hace disfrutar lo mucho o poco que tengas. Te devuelve lo que te pertenece: las ganas de vivir, la sonrisa”, inspiró.

Uno de los participantes en estas Jornadas dio su testimonio: “gracias por enseñarnos a buscar el silencio que nos lleva a la paz y la paz nos llevara al silencio”. Y haciendo referencia a la imagen de Buda, que tiene la boca chiquita y grandes orejas, decía: “agrandaré mis orejas y achicaré mi boca para poder encontrar lo que ya tengo y no veo”.
 

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